Airbnb en Cuba

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Cada año en la primavera, las grandes cadenas hoteleras dominan el mercado de la gente joven viajando por el Caribe y suramérica disfrutando los descansos de primavera. Capturan a la mayoría del mercado con las ofertas de <<todo-incluído>> que ofrecen vacaciones sin preocupaciones. Sin embargo, los viajeros y los tiempos siguen cambiando. Hoy en día, el movimiento de Airbnb en Cuba está poniendo bajo mucha presión a la industria hotelera. Desde que Airbnb llegó a Cuba en la primavera de 2015, los alojamientos ofrecidos han aumentado a los 32,000.

Un calle en Cuba

Cuando el Ex-presidente Barack Obama abrió la frontera histórica entre los EE.UU y Cuba, muchos expertos creían que las empresas grandes de los EE.UU iban a aprovechar cómo lo que había pasado tras años de la intervención en Puerto Rico. Resultaba que no era tan fácil establecer la presencia requerida para capitalizar el nuevo mercado turístico al principio. Había que seguir las muchas regulaciones dadas las leyes de los dos países; además, la tensión histórica hacía que hubiera fronteras administrativas entre los hoteles grandes y el gobierno socialista de Cuba.

Así que Airbnb llegó primero a la isla antes de los hoteles internacionales con 1,000 listas. Desde entonces, según The Washington Post, el crecimiento mundial de Airbnb tras solo un año causó que las cadenas grandes perdieran más de 450 millones de dólares en todas partes del mundo. Ese crecimiento global de Airbnb y el daño hecho a los hoteles fueron causados por parte de este nuevo mercado caribeño.

Además, las regulaciones cubanas ayudaron mucho a Airbnb. Las cadenas hoteleras más grandes tenían que seguir, con mucho cuidado, las muchas regulaciones de los hoteles en Cuba, por ejemplo, las leyes del salario, de la salud y de los impuestos. Airbnb, como empresa basada en los propietarios únicos y servicio en línea, no tenía tantos obstáculos.

Sobre todo, la leyes estrictas de Cuba hacían que Airbnb ya tuviera la infraestructura para entrar al país. Después de las crisis económicas de los años noventa en Cuba, la ley cubana abrió las oportunidades privadas para lo que se llamaban <<casas particulares>>. Esta clasificación bajo la ley permitían que los cubanos alquilaran propiedades privadas para el turismo. Entonces, Airbnb solo tenía que llevar su plataforma a los que ya alquilaban sus casas, pisos, o propiedades.

Especialmente al visitar Cuba, un país que aún parece que está pausado en los años 1950, los viajeros buscan una estética auténtica que no aparece dentro de las cadenas hoteleras grandes. Se ven en los estilos de las casas particulares, o en las calles viejas de La Habana. Aunque sea más fácil establecer un hotel tradicional hoy en Cuba, Airbnb ha logrado establecerse fuertemente contra unos de los hoteles más grandes del mundo.

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